domingo, 15 de enero de 2012
Documental: El medicamento, un derecho secuestrado.
viernes, 18 de noviembre de 2011
el comienzo de una historia de amor
El comienzo de una historia de amor from Sara Calderón on Vimeo.
sábado, 23 de abril de 2011
recomendación del día: "Laboratorio de médicos" de M. Jara
AQUI se pueden ver el índice y leer el primer capítulo.
viernes, 15 de abril de 2011
un residente nos dice: SOS
Entre las líneas de actuación de Aquarius en el área de la nutrición, la salud y el bienestar destacan: la mejora de la calidad de vida y la salud de la población general, ayudando a mantener el equilibrio hídrico, promocionando un correcto consumo de líquidos para mantener una adecuada hidratación y el compromiso e interés por colaborar en la formación continuada de los profesionales de la nutrición, dietética y de la salud.
Las Jornadas, dicho sea de paso, se realizarán durante el mes de mayo en un precioso parador (pensión completa, of course) e incluye un viaje en globo por los alrededores. Dicen que desde las alturas todo se ve de otra forma. Sin duda es un buen aliciente para los jóvenes residentes que tienen que cumplir con su curriculum formativo. Todo por la Salud de la población general y por la Formación de nuestros profesionales.
Luego estamos nosotrxs, los farmacriticxs, que preferimos quedarnos en tierra para decir, alto y claro, que esto nos huele a humos industriales. Así que le damos las Gracias a nuestro Compañero (R1 de Medicina Interna) por hacer la Crítica y le decimos que siga así, que se permita siempre dudar y que no se deje engañar por ese lobo disfrazado -tan a menudo- de cordero.
Como dije una vez, ojalá todos los lobos fueran como Calcetines.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Llamadita desde la dirección del Distrito Sanitario...

En un centro de salud de la ciudad de Sevilla tomó el cargo de Directora del centro una médico de familia que, entre sus primera acciones en el cargo, tuvo a bien prohibir las visitas por parte de los representantes farmacéuticos en las dependencias del centro de salud.
Unos días más tarde, llamadita desde la dirección del Distrito Sanitario para decirle que eso no podía ser así porque habían recibido llamadas de algunos directivos de algunas empresas farmacéuticas quejándose al respecto.
lunes, 6 de diciembre de 2010
DOCENCIA DE LA DECENCIA

(¡Gracias Roberto por tu testimonio!)

En mi Centro de Salud acudí a una sesión clínica que se había anunciado en el programa de docencia como “El paciente diabético tipo 2 con mal control” o algo así. Según llego, encima de cada silla había un cuaderno con un bolígrafo, de publicidad de un fármaco. Tuve que ocupar un sitio en un extremo de la sala, en el que había una silla libre de material de papelería industrial, porque me he vuelto alérgico a este tipo de publicidad y pienso que si la toco me voy a contagiar de su poder embaucador. No sé por qué, pero algunos empiezan por aceptar una cuchara bien cargadita de ahumados y acaban yéndose a Bali con el dinero de una cuenta que no figura entre las de su patrimonio.
Según me siento, se acerca un hombre en traje y me extiende un papel para firmar.
- Toma, firma, con tu DNI, que es el listado de asistencia.
Consigo leer entre líneas una cláusula que reza que los datos de los firmantes podrán ser incorporados a la base de datos del laboratorio. Por supuesto no lo hago.
Da la charla un internista de mi hospital de referencia, debe tener 35, hoy va en traje.
Veinte minutos para hacer fomento de la terapia con gliptinas y luego cuarenta para hablar de un fármaco nuevo.
Me fui enfadado por asistir en horario de trabajo, en las instalaciones de mi centro, dentro del programa oficial de docencia, convocados los sanitarios, a presentaciones de fármacos bajo la apariencia de sesiones clínicas. La industria que evitaba en la planta de arriba iba también a tener que empezar a evitarla en la de abajo. Qué coñazo.
Al día siguiente, le escribí un correo a la responsable de docencia de mi Centro, en el que le pedía que por favor, detallara en las convocatorias de las sesiones, las que iban a estar manipuladas por la industria farmacéutica. Me comunicó que todas las que iban a dar médicos adjuntos de mi hospital de referencia venían con la firma de la industria.
Dos días después, había otra sesión de este estilo, se llamaba “Taller sobre osteoporosis”. Aunque me había dicho a mí mismo que no iba a ir a ninguna sesión de este pelaje, hice de tripas corazón y fui, porque este es uno de los temas que me preparé a conciencia para exponerlo a mis compañeros del Centro, dentro de las actividades formativas del último año de residencia.
Como me temía, la ponente, reumatóloga de mi hospital de referencia, ofreció una visión que nada tenía que ver con lo que yo había repasado que era la evidencia de hoy día, y mucho menos con las pautas de comportamiento en Atención Primaria. Mucho menos, con las pautas de comportamiento según el protocolo de nuestro programa informático OMI, vigente para todos los médicos de la Comunidad de Madrid.
La tuvimos, claro. Sin perder las formas de una discusión científica, pero la tuvimos:
1. Decía que a todas las mujeres que habían tenido una fractura hay que despistarle fracturas vertebrales con una serie ósea completa de columna vertebral, aun asintomáticas.
2. Consideraba factores de riesgo de fractura una densitometría patológica, tabaco, alcohol, menopausia precoz, vida sedentaria. Es más, llegó a decir que una densitometría patológica es un factor independiente para tener fracturas.
3. Consideraba que a una mujer de 46 años con la menopausia a los 42, fumadora, sedentaria, bebedora ocasional, sin antecedentes de fractura personal ni familiar, con IMC > 19, sin que tomara ningún fármaco, había que pedirle una densitometría.
4. Proponía estratificar con el FRAX. El FRAX no está validado en España, y además en nuestro país no existen umbrales de intervención.
5. Ni una palabra de prevención de caídas.
6. Ni una palabra de la edad como factor de riesgo independiente.
7. Otorga a la densitometría un valor que no tiene.
8. Clasifica a la osteoporosis en leve, moderada o grave.
9. Dice que una mujer independientemente de la edad que tenga por tener una fractura ya tiene una osteoporosis grave y ya debe ser tratada.
10. Ni una palabra del nuevo paradigma. Sigue considerando la osteoporosis como una enfermedad.
11. Yo le reprochaba casi de continuo que estaba haciendo recomendaciones contrarias a los protocolos de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid. Y ella me decía que conocía a una persona que se había levantado de la mesa de consenso. Yo le comenté que si le decía yo cuántas sabía que se habían levantado de la mesa de consenso en la elaboración de la guía del Ministerio.
12. Me decía que esos consensos se hacían porque era lo que le interesaba a la Gerencia, porque era lo más coste-efectivo. Le repliqué que si me estaba diciendo que yo dejaba de tratar a uno de sólo de mis pacientes que lo necesitaba por una razón monetaria.
No puedo dejar de pensar, y con esto no digo que tenga la razón, que si yo no hubiera asistido, la reumatóloga hubiera acabado imponiendo sobre los asistentes su falsa verdad. ¿Sobre cuántos en cuántos Centros de Salud lo habrá hecho ya? ¿Cuántas falsas verdades me habrán impuesto a mí en temas en los que no tenía un conocimiento algo más extenso como en osteoporosis? ¿Cuánto le pagará el laboratorio por cada charla? (Se suele pagar 400 euros por una charla de cuarenta minutos). ¿Por qué tendrá interés un laboratorio en formar a unos médicos?
Me decía la doctora: Perdona, pero yo soy una profesional independiente. Yo le decía: Bueno, creo que un poco más independiente soy ahora mismo yo que usted.
En esta modalidad de engaño, estas sesiones preparatorias sirven para ir tomando el pulso al personal y al tema. Cuando ya está el terreno abonado, te meten el medicamento. En este caso sospecho que es Conbriza, Bazedoxifeno, último SERM (cuando nombraba un grupo para tratar lo hacía con éste y se negaron a contestarme a qué laboratorio pertenecían).
Conbriza tiene la mismas limitaciones metodológicas en los ensayos que todos los bifosfonatos. Demuestra en un primer ensayo que aumenta la densidad mineral ósea pero no que reduce fracturas. Así pues, fuerzan un segundo ensayo a tres años con pacientes de alto riesgo, un análisis post hoc.
Recordad que Ranelato de Estroncio, por ejemplo, acaba obteniendo su indicación de fármaco para prevenir fractura de cadera de un post hoc con pacientes mayores de 80 años, con una T en fémur entre – 3 y – 4 y con una prevalencia de fracturas del 60%. Y luego vamos y se lo ponemos a la mujer de 50 años que no tiene nada de nada.
Como la Agencia Española del Medicamento le da el visto bueno, ya se puede llevar a 160 eminentes ginecólogos a cenar al restaurante Loft 39, un lugar bien lujoso de Madrid.
Llevamos a una doctora de no se qué sociedad científica y al también eminente ginecólogo, Santiago Palacios, director de la Fundación Palacios, que tiene unos conflictos de interés que no entran en un folio por las dos caras. En su Fundación, hace densitometrías gratis a mujeres mayores de 55 años. Anuncia con desfachatez que la primera opción de tratamiento en mujeres menores de 70 años son los SERM. Y los medios se encargan de difundir a diestro y a siniestro esta información.
¿Sabéis lo que me ha costado a mí conseguir información en contra de los bifosfonatos? Casi he tenido que pagar a confidentes, como la policía. Tengo una parte de mi sueldo de fondos reservados, como el GAL, no me jodas.
De los efectos secundarios en general de los bifosfonatos y característicos del grupo, de aumentar riesgo tromboembólico, como Raloxifeno, ni una palabra.
Recordad, por ejemplo, que con Ranelato de Estroncio hay que tratar a 300 mujeres para prevenir tres fracturas y provocar dos eventos tromboembólicos.
La osteoporosis es un buenísimo ejemplo de lo que ha conseguido la industria con su manipulación y su mentira. Un steak tartar por aquí, un congresito por allá y cuando te quieres dar cuenta estás poniendo un bifosfonato. Si partes de la base que está bien indicado, lo cual es mucho pedir (nunca en pacientes sin fractura previa, nunca en pacientes sólo por tener una densitometría patológica, además de otras muchas), hay que explicarle a la paciente que lo va a tener que tomar todos los días o las semanas durante 5 años, en ayunas, sin poder tomar nada en la próxima media hora ni poder tumbarse en la próxima hora, para reducirle el riesgo de tener una fractura como máximo el 2,8% (disminución absoluta del riesgo máxima, demostrada por Alendronato), suponiendo que pongas Alendronato que es el que está indicado de primeras para prevenir fractura vertebral o Risendronato, para prevenir fractura de cadera. Y que vaya rezando la paciente para no tener alguno de sus efectos secundarios frecuentes pero leves (disconfort abdominal, reflujo) o raros pero graves (cáncer de esófago, fracturas atípicas – parece ciencia ficción, pero la FDA y la EMEA ya han sacado sus respectivas notas de alerta – y osteonecrosis del maxilar – hubo demanda contra Merck por este tema en EEUU -.
Sólo con la compra a los médicos por parte de la industria, se pueden explicar ciertas cosas. No digo yo que hagan mala praxis mis compañeros, ojo, todos los médicos somos personas rectas, ecuánimes. Pero algunas son fácilmente manipulables, no contrastan y unos ensayos que aumentan densidad mineral, que no vale para nada, porque no te disminuyen riesgo de fractura, con el buche repleto de delicatessen se ven de otra manera.
Sólo así se explica que algunos traumatólogos pongan Teriparatida de primeras (osteosarcomas en ratas a los 18 meses de tratamiento), que una paciente lleve tomando diez años Risendronato sin saber que debe estar de pie los 30 minutos siguientes, que mande a una paciente a valorar indicación quirúrgica por gonartrosis y se le diga en tres minutos de consulta: esto es de los huesos señora, y se ponga a la brava Risendronato. Que se ponga un bifofosfonato sin estratificar riesgo, sólo con densitometría patológica (mal endémico).
Es que no hay una paciente que venga de la privada que tenga puesto un bifosfonato con indicación. Ni una, chacho.
Y así.
En los Centros de Salud se permiten sesiones clínicas que vienen de mano de la industria para darnos directrices contrarias a las que proponen los de Atención Primaria y los de Farmacia.
A los de Farmacia de mi Área, gente que se deja la piel por hacer unos boletines de magnífica calidad, no les hace caso ni cristo.
Yo sabía que la corrupción entre la industria y el sistema estaba arriba, en el Ministerio, que actúa con mísera connivencia.
Lo que no sabía es que las Gerencias se encuentran también infectadas, ya que la manipulación ideológica de los sanitarios en los Centros de Salud se encuentra regulada en base a unos formularios de solicitud de este tipo de actividades desde arriba. Los de arriba no sólo tienen conocimiento del tema, si no que preveen este tipo de desviación.
No quiero pensar a cambio de qué.
Después de algunas de estas sesiones, los laboratorios llevan un catering de la tienda de abastos más cara del barrio y todos a mover el bigote alegremente pensando que se hace gratis y que se está aprovechando uno del laboratorio, cuando los profesionales no se hacen a la idea de cómo ni cuánto lo es al revés.
Al final de todo, los pacientes.
Por un lado víctimas también de la intoxicación de la industria, que sabe que hay que prolongar los pseudópodos hacia sus ámbitos de acción, como las asociaciones de pacientes, como las campañas (ahora toca EPOC, o cribado poblacional de diabetes, ningún fundamento científico y connivencia del Ministerio). Al final los acaban convirtiendo también a ellos en adalides de las prácticas proindustriales, tras beneficios directos o esperanzas de indirectos.
A veces, delante de la cartillera (dícese de la usuaria que cree que por cotizar tiene derecho a todo en la Seguridad Social), cuando me come la oreja con lo de los genéricos o con los bifosfonatos, me dan ganas de decirle: ¿Sabe lo que significa que el médico que tiene usted delante esté firmando la receta con un boli bic y no con uno de publicidad de un fármaco? Muchos disgustos me cuesta, mucho esfuerzo, mucha prolongación de jornada, mucha atención continuada.
¿Sabe usted el dinero que dilapida el Estado aprobando los fármacos que aprueba (23% de novedades anuales contra 6,2% del Reino Unido)? ¿Sabe lo que cuesta que los médicos podamos prescribir no sé cuántos IBP sin que ninguno haya demostrado superioridad frente a Omeprazol? ¿Sabe usted lo que cuesta tener a 5 personas en una Gerencia haciendo boletines farmacoterapéuticos que dicen que no hay que prescribir más IBP que Omeprazol para que los médicos, tras aceptar los regalitos de la industria prescriban Lansoprazol, que cuesta cinco veces más? ¿Sabe que los sueldos de los de las Gerencias y el dinero con el que se financia un fármaco que no vale para nada más que otro y que cuesta cinco veces más, sale del dinero del contribuyente? ¿Qué actitud tomaría la cartillera ante tal desfalco al ciudadano?
Por otro lado, parte sensible.
El paciente, ese ser que todo el mundo implora y secuestra para hacer lo que quiere, bien sea en beneficio ajeno o propio, se ha convertido en lo mismo que el ciudadano para los políticos. Una excusa para dar satisfacción a sus propias ansias.
Compartiendo asiento a la puerta del Centro de Salud, con esos hombres en traje y esas mujeres con vestidos de noche. Teniendo que soportar el soborno al que se somete a su médico con múltiples regalos, delante de sus narices. (Eso porque el médico se deja, claro).
Siento, tengo que decirlo, profunda tristeza y compasión (hasta me inspiran algo de respeto) por aquellos profesionales íntegros, que no comulgaban con la industria y que acabaron encontrándose debajo de su área de influencia debido al maltrato recibido por la Administración.
Estamos permitiendo que los que tienen unos planteamientos de la práctica médica que pudieran parecer próximos al paciente pero que pueden volverse en su contra (el caso de los bifosfonatos es flagrante) y a los que le importa un cojón las consecuencias del tratamiento con bifosfonatos, de la terapia hormonal sustitutiva, del sobrediagnóstico y del sobretratamiento y sólo buscan su propio beneficio, campen a sus anchas por los centros de salud, digan lo que les da la gana sin que nadie les ponga freno, promuevan prácticas en contra de toda evidencia en nuestras instalaciones, con nuestro tiempo, con nuestro sueldo, que nos ganamos nosotros pero que paga el contribuyente.
La influencia de la industria debe existir para el que la quiera recibir, está en su derecho (por cierto, no conozco a nadie que quiera hacerlo que no obtenga algún tipo de beneficio a cambio), pero fuera de los Centros de Salud.
Este fenómeno que describo, lo describo en mi Centro y en mi Gerencia porque son los que conozco pero pasa en todos los Centros, en todas la Gerencias, a escala nacional y planetaria.
Hay que sacar a los representantes farmacéuticos de los vestíbulos de los Centros de Salud y a sus sesiones (promociones encubiertas) de los programas de docencia de los mismos.
Seguimos en pie (es un lema que compartimos con las mujeres que toman bifosfonatos la media hora después de la toma).
Un abrazo.
Roberto Sánchez
Médico residente de cuarto año, Medicina Familiar y Comunitaria
Centro de salud Prosperidad
Madrid
Antonio, te la dedico, que durante la enfermedad y el ingreso de tu padre en el hospital, tuviste que compartir aborchornado pasillo con los hombres de los trajes.
jueves, 14 de octubre de 2010
VBV dice: aprobar medicamento = necesidad intrínseca?

Queridx lector(a),
Aprovechamos este corto instante de atención que nos presta para re-re-recomendarle el blog de VBV (acá, Vicente Baos Vicente). Y, en concreto, su último mensaje difundido en el lugar donde las perlas médicas se absorben poco a poco ...
La aprobación de un medicamento y su necesidad
¿tienen algo que ver?
http://vicentebaos.blogspot.com/2010/10/la-aprobacion-de-un-medicamento-y-su.html

sábado, 19 de junio de 2010
Farmacéuticas, ignorancias y otras cosas del meter
La-hermosa-psiquiatra-hoy-vestida-de-verde (imagínenla hermosa; al menos el cuadro será algo más digno) se dispone a estudiar en el zulo de residentes donde está su camastro (que por cierto copagó una empresa farmacéutica). Decide abandonar el capítulo “exploración psicopatológica” y lanzarse a estudiar psicofármacos. El libro del que dispone en la minibiblioteca del zulo viene, cómo no, patrocinado por una de las farmacéuticas habituales. El manual que le han prestado y del que viene leyendo estas semanas fue regalado a un facultativo del servicio por otra empresa (o quizá la misma).
Y en un momento de desconexión cerebral, decide clavar con alfileres en este tafetán negro algunos de los sucesos y archivos de audio de este su primer mes de residencia, en el que ya le ha dado tiempo a sentirse una gilipollas por quedar como otra gilipollas por no querer pichigüilis y manifestar que en la medida de lo (im)posible se abstendrá de ir a congresos financiada por quien tenga conflicto de intereses con su formación.
- “¿O sea que estás en contra de la industria?”.
- Hecho: no hay ni un solo manual de psiquiatría en la biblioteca del hospital. Toda la bibliografía de la que dispone el servicio ha sido ora
- “Ya veremos cuánto te dura lo de no aceptar nada de los laboratorios”.
- Hecho: existen ofertas activas de empresas farmacéuticas para compilar casos presentados por residentes, categoría-publicación-de-mayores. + “Si hay algo en lo que se queda corto este sitio para hacer la residencia es en investigación”.
- “He hablado con una representante y estamos invitados todos al simposium sobre un fármaco ampliamente utilizado, y a la cena, tal día de verano en el casino de Madrid”. (< subjective> la ciencia busca lugares extraños para desnudarse de un tiempo a esta parte )
- “A mí es que no me gustan los genéricos, no los doy nunca.”
- Coerre: “ya, pero si un médico sabe que un fármaco va bien” Ella: “sabes que ese es el más flojo de los niveles de evidencia” Coerre: “ya, eso es cierto”. Adjunto “a mí ese fármaco me va bien”. Y a ver quien tiene cojones de contestar.
Y la-hermosa-psiquiatra-habitualmente-vestida-de-negro-pero-hoy-de-verde suspira. El sabio de canencia la enseñó a verbalizar que lo único que hacen estas empresas es servirte en bandeja que creas estar más-que-formándote, y que lo único que supone moverse al margen de ellos es mayor esfuerzo para buscar la formación clara y objetiva (la que se viene a llamar científica).
Pero lo cierto es que recién ha reparado en que no sabe exactamente por-qué-dejan-pautada-olanzapina-en-vez-de-haloperidol-a-demanda-si-ansiedad-en-pacientes-con-indicación-de-antipsicótico [si no lo entiendes, da igual, inserta X]. Supone que por menos efectos extrapiramidales, pero activamente no lo sabe. Si va a consultarlo en el manual de psicofarmamierda tiene que encontrarse con el logo de la empresa, y se ha autoimpuesto alzar la ceja por definición ante el conflicto de intereses. Si va a comprobarlo por su cuenta, buceando en publicaciones, se hunde en un mercado persa de extranjeros taquilálicos a los que no entiende más que de refilón (sutil y técnica forma de expresar que no se empapa de una puta mierda). Acostumbrada a estudiar condensado de apuntes de lo que alguna de sus amigas decidió que era lo relevante (brillante criterio en virtud de sus expedientes, bytheway) y a lo que una academia pautó para el mir; le cuesta horrores agenciarse datos incontestables por sus propios medios. Máxime cuando esta vez ya no es para exámenes ni para entradas de blog, sino para hojas de prescripción farmacológica que maneja ella y que, esta vez sí, sirven directamente para lo importante y cardinal: el beneficio del usuario.
Así que asume lo que hay, abre el libro-impreso-en-dividendos-de-una-empresa-con-más-ánimo-de-lucro-que-de-afán-científico, estudia diferencias entre antipsicóticos, retiene qué hacen sus adjuntos, imita, copia, aplica. Confía en hacer acopio de información oficial y de aquí a un tiempo, cuando ya sepa algo de su especialidad, comenzar a cuestionarlo, si es que para entonces no ha viciado demasiado los criterios.
La cuestión es que le agota que le haya tocado estar en el grupo de los que empiezan la casa por el tejado, tener que conjugar su patente ignorancia con pelear contra ciertas lixivias de un sistema tecnócrata, tener que comerse el miedo a ser la gilipoll(it)as del servicio, la que desprecia oportunidades de formación, la que quiere seguir siendo ignorante; al menos a ojos del entorno (por ahora) en pleno.
La cuestión es que sabe que es lo que hay y tiene clara y patente la teoría. Que mientras pueda, y aún confía en que sea hasta el final, va a aferrarse al plan establecido. Que aun así quiere venir a ronronear al sofá de casa, donde todos pensamos parejo, donde no es la-gilipollas-comeflores sino una pardilla tratando de ser coherente; aun a sabiendas de que la mayoría de los inquilinos de esta casacríticx sucumbirán al cansancio y se dejarán llevar (incluyéndola a ella); aceptando aquello que no quieren bajo el peligrosísimo epígrafe “sigo pensando lo mismo de siempre”, como creemos que creen ellos que “yo acepto regalos pero no afecta a lo que prescribo”; confiados todos en mantener una mente preclara ajena a las estrategias-más-que-estudiadas de aquellos que se hacen ricos manejando lo que hacemos.
La-hermosa-psiquiatra-hoy-vestida-de-verde suspira.
El busca sigue sin sonar.
Se mira el espejo y vuelve a tener que reconocer que este verde pastel es digno de Hello Kitty y que de hermosa no tiene un pijo. En fin, al menos mañana va a ver a nacho vegas (gracias, coterto).
miércoles, 16 de junio de 2010
Farmaindustria amenaza: "Con genéricos no hay prescripción"
Farmaindustria exige por escrito a sanidad que retire su iniciativa "inmediatamente".
Llegaba hoy a mi bandeja de entrada un comunicado de OSALDE (Asociación por el derecho a la Salud) apoyando a Rafael Bengoa, consejero de Sanidad del Gobierno Vasco, en su enfrentamiento con Farmaindustria.
Dado que en pleno mes junio (aunque el temporal ande desorientado y parezca otoño en vez de casi verano) la preocupación del estudiante de medicina tipo no va mucho más allá de sus exámenes, me ha parecido interesante trasladar también por este nuestro espacio farmacrítico y virtual un acontecimiento que esta moviendo a todo el sector biosanitario.
Leía pues lo siguiente:
Los facultativos vascos comenzaron a prescribir ayer cuatro medicamentos genéricos en lugar de sus modalidades de marca a instancias del Departamento de Sanidad, una iniciativa anunciada la pasada semana por Rafael Bengoa y que no ha estado exenta de polémica. No en vano, mientras entraba en vigor esta medida, la Asociación Nacional de Empresarios de la Industria Farmacéutica (Farmaindustria) también cumplía su palabra anunciando la próxima toma de acciones legales contra la consejería si no la retira en los próximos diez días.
En un primer movimiento en esta dirección, la entidad remitió un escrito al Departamento en el que solicita la "cesación inmediata" de la iniciativa por entender tal y como expresó Julián Zabala, director de comunicación de Farmaindustria -sí aquel tipo encantador que algunxs tuvimos el placer de conocer en las Farmakritkxs de Bilbao- que "vulnera el marco legal" y "atenta" contra los derechos de las compañías, los médicos y los pacientes.
más información:
http://www.diariovasco.com/v/
http://www.deia.com/2010/06/

Los cuatro fármacos substituidos por genéricos pertenecen a los llamados "blockbusters" o supermedicamentos, productos que generan ventas anuales por encima de los 1.000 millones de dólares. Durante el periodo protegido por las patentes, los beneficios que ha obtenido la industria con la venta de éstos fármacos han sido fabulosos, muy por encima de los costes de investigación, marketing y promoción. Los accionistas han recibido beneficios más altos que los de cualquier otra inversión. Puede decirse que la sociedad ha pagado con creces, no solo la investigación que dicen peligra al adquirir genéricos, sino también el poderoso aparato de promoción dirigido a los profesionales. No habría justificación alguna frente al contribuyente para pagar más por lo mismo con su dinero. Sería un despilfarro injustificado de recursos y más en época de crisis económica. Y respecto al argumento tan manido de la "libre prescripción", algo habría que matizar. La industria farmaceútica dedica esfuerzos multimillonarios a la promoción y márketing. Una gran parte de estos recursos se dirigen directamente a los médicos para influir en la prescripción. Una legión de visitadores médicos, pago de cursos, congresos, libros, publicaciones, estudios promocionales, comidas, y un largo etcetera que condicionan de hecho al médico a la hora de prescribir y muy al contrario de lo que se proclama, lo que realmente abunda es la "falta de capacidad de muchos médicos para prescribir con libertad", consecuencia de los comunes conflictos de intereses.
Entonces si con solo cambiar una molécula puedo comercializar un fármaco y conseguir veinte años de patente, ¿para qué invertir dinero en investigar y desarrollar uno nuevo? La cuestión fundamental ha dejado de ser la innovación terapéutica, para pasar a explotar los mecanismos o vacíos legales para maximizar los beneficios. Así de simple. El objetivo primordial de la industria al generar una demanda innecesaria de medicamentos, producir medicamentos imitadores y promocionar medicamentos para enfermedades raras -que no olvidadas- es conseguir beneficios económicos para los accionistas de las empresas; el problema es que también producen iatrogenia, cuyo coste humano y económico necesita ser cuantificado.
Antes de despedirme me gustaría dar las gracias a JL. Uria y a Jorge Barrón por su constante transmisión de información. Me parece importante que el estudiante de medicina sea consciente de lo que sucede en el mundo del profesional sanitario. Un mundo que -por suerte o por desgracia- empieza a quedarnos cada vez más cerca; por eso creo que nosotrxs también tenemos algo que decir en todo ésto.
Ahora si, con ésto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.
lunes, 22 de febrero de 2010
India es más estricta ante el conflicto de intereses
Monthly Index of Medical Specialities, New Delhi, India. 31-01-2010.El consejo de médicos de la India (MCI) ha establecido una nueva normativa para regular las relaciones entre la Industria Farmacéutica y los profesionales sanitarios. Esta nueva directriz, que compete tanto a médicos individuales como a asociaciones médicas, pretende eludir toda relación que pueda dañar a los pacientes y deteriorar la práctica médica.
Algunos ejemplos:
- Regalos: el médico no podrá recibir ningún regalo de ninguna compañía farmacéutica, sin considerar su valor económico - inclusive bolígrafos, lápices, post it.
- Viajes: la industria farmacéutica no podrá facilitar/pagar el transporte a médicos ni familiares a destinos nacionales o internacionales, independientemente del objeto del viaje - inclusive tranporte a seminarios, conferencias, cursos de formación médica continuada.
- Publicidad: la promoción de medicamentos dirigida a médicos ya estaba restringida desde el 2002, pero se ha reformado la normativa incluyendo dos nuevos supuestos: las asociaciones médico-científicas tampoco podrán someterse a la publicidad de la industria y, en segundo lugar, los estudios científicos promovidos por las compañías farmacéuticas deberán ser presentados a través de comités y revistas científicas apropiedas.
Para más información, puedes leer el texto orginal en:
AZITROMIZINA COLIRIO en la conjuntivitis infecciosa
La Azitromizina, es un antibiótico macrólido de segunda generación que pertenece al grupo de los azálidos. Su eficacia y/o seguridad en el tratamiento de la conjuntivitis bacteriana purulenta se ha evaluado en un ensayo clínico controlado frente a placebo y en dos ensayos clínicos comparativos frente a la tobramicina en solución oftálmica. Asimismo, en el tratamiento del tracoma, se ha evaluado la eficacia de un colirio de azitromicina frente a una dosis única de azitromicina oral en un ensayo clínico comparativo realizado en niños.
Según el informe y los estudios analizados, tiene eficacia no inferior a la mostrada por la tobramicina - solución oftálmica - en el tratamiento de la conjuntivitis bacteriana y eficacia no inferior a la observada con el tratamiento de una dosis única de azitromicina oral en el tratamiento del tracoma. Su posología es más cómoda para el paciente pero su coste es superior al de otras alternativas oftálmicas y al de la dosis única de azitromicina oral como se puede comprobar en la gráfica a continuación.

Por lo que se recomienda “seguir utilizando los tratamientos para la conjuntivitis bacteriana purulenta con mayor experiencia clínica…” y concluye aclarando que “NO SUPONE UN AVANCE TERAPÉUTICO". Además de la exhaustiva evaluación se ha elaborado la crítica de su publicidad.
Este informe no solo nos revela el tratamiento farmacológico de elección en la conjuntivitis infecciosa, sino que observa la importancia de analizar el coste de los medicamentos, contrastar la información recibida por la industria y cuestionar su propaganda.
http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/innovaciones_terap/es_1221/adjuntos/azitromicina_colirio_informe.pdf
Crítica a la publicidad:
http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/critica_publicidad/es_9911/adjuntos/azitromicina_colirio_critica%20publicidad.pdf
viernes, 20 de noviembre de 2009
DULOXETINA en el trastorno de ansiedad generalizada
El Comité de Evaluación de Nuevos Medicamentos de Euskadi (MIEZ-CEVIME) ha publicado un informe en el que evalúa la DULOXETINA en el trastorno de ansiedad generalizada.
La duloxetina, antidepresivo inhibidor de la recaptación de serotonina y noradrenalina, ya estaba aprobada para el tratamiento de los episodios depresivos mayores y el tratamiento del dolor neuropático periférico diabético en adultos. Sin embargo, no puede considerarse un fármaco de primera elección para el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada. Según el informe, la duloxetina ha sido más eficaz que placebo y no-inferior a la venlafaxina. Sin embargo, no hay estudios frente a la paroxetina, su perfil de seguridad es similar al de la venlafaxina y el precio es más elevado. Por lo que se recomienda “continuar utilizando la paroxetina como tratamiento de elección a largo plazo del trastorno de ansiedad generalizada” y concluye aclarando que “NO SUPONE UN AVANCE TERAPÉUTICO".
Además de la exhaustiva evaluación se ha elaborado la crítica de su publicidad:

