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lunes, 9 de mayo de 2011

Actualizando una de antirretrovirales profilácticos ¡Ya!


Continuando con la tónica de los impulsivos y razonables "¡Ya!" que azotarán el 15 de mayo diversas ciudades españolís, en esta entrada el de cómo algunos Ya! no son tan razonables, aunque probablemente sí impulsivos e irresponsables.

¿Y cómo va la cosa, pues?
Click 1:
El medicamento está aprobado como tratamiento para individuos VIH(+) desde febrero de 2004 por FDA y marzo 2005 por EMEA. Ficha técnica del emtricitabina y tenofovir disoproxil.
Click 2:
Aquí, ¿Cuánto cuesta?
Click 3:
Si ya está aprobada la comercialización del fármaco, aún con otra indicación puesto que no lo está para uso profiláctico-evitar infección VIH, ¿en algún país los médicos podrían optar por recetar igualmente el fármaco a los pacientes individuos sanos que así lo solicitasen?
Esta posibilidad que debería ser remota al parecer en países como Estados Unidos asumen es una realidad. Aquí la guía completa que el CDC publicó el 28 de enero de 2011(Centro de control de enfermedades y prevención, Institución importante-"fiable" de los EEUU para la Salud Pública) .
Leánse las siguientes líneas que son un intento de resumir lo que el CDC explica:
  • Advierten-recuerdan que el prospecto no describe la profiláxis como indicación
  • También el desconocimiento efectos a largo plazo en sanos
  • Piden se comunique cualquier efecto secundario por uso profiláctico (Así que, ¿Se da por hecho que se recetará para tal fin?)
  • Recomiendan: uso exclusivo en hombres que tienen sexo con hombres, avisar al paciente de riesgos, efectos adversos e implicaciones económicas
  • No recetar como profilácticos otros ARVs, ni otras dosis. No recetar sin comprobar que el no-paciente es VIH (-) y VHB. Siempre aportar información, preservativos…(puesto que si no se utilizan paralelamente, el riesgo aumenta)
  • Cada 90 días – Test VIH así que no prescribir profiláxis para más tiempo.
Click 4:
Aquí una presentación ppt un poco más ilustrativa y, esperamos, clara del tema.

Click 5:
En EEUU no todo el mundo está de la olla: http://www.nomagicpills.org/
(Continuación de http://farmacriticxs.blogspot.com/2010/12/cual-estatinas-pero-para-el-vih.html )

jueves, 28 de abril de 2011

chorradas medicalizadoras 2.0

Seguramente más de uno habréis oído hablar del Sistema Epidemiológico de Vigilancia de Alertas en Chorradas Medicalizadoras 2.0, también conocido como SEVA ChoMeds.

Este sistema de alerta surge de forma espontánea el 24 de marzo del 2011. Aunque parezca broma el asunto es muy serio. Un verdadero problema de Salud Pública.

La hipótesis de partida para la creación del SEVA es la siguiente:
Farmacriticxs se quita el sombrero ante la iniciativa y se suma a este sistema de notificación voluntaria para distribuir, notificar, proponer inmunizaciones basadas en el conocimiento y evitar así la propagación de Chorradas Medicalizadoras y Medicalizantes (ChoMeds) por el mundo mundial.


Comenzamos pues con una de las alertas que ha llamado especialmente nuestra atención: mi hijo no come. Gracias a nuestros -geniales- compañerxs de MédicoCrítico hemos podido enterarnos de cómo se puede valorar a través de 6 items si tu hijo es un "malcomedor" con riesgo de malnutrición. Pasen y lean. (pero por favor, ¡con precaución! no se vayan a creer todo lo que nos ponen para leer -ojo: no lo decimos precisamente por la gente de médicocrítico, de ellos, por ahora, nos fiamos-)

Riesgo de malnutrición. (in)creíble.

Yo me pregunto, ¿qué hay de los cerca de 10.000 niños que mueren cada día por una malnutrición real? Se llama desnutrición infantil y afecta a 195 millones de niños menores de 5 años en todo el mundo, de los que 19 millones padecen desnutrición aguda severa y sólo el 10 por ciento -de estos últimos- reciben alimentación terapéutica.

Unos tanto (con un suplemento de más por si acaso) y otros tan poco (o nada).

Yo me quedo -o me quiero quedar- con la ignorancia como posible razón que pueda motivar este atentado contra el sentido común.

jueves, 31 de marzo de 2011

es peligroso ser estudiante e interesarse por la medicalización

CARTA ABIERTA AL DECANO DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE GRANADA, INDALECIO SÁNCHEZ MONTESINOS

ASUNTO:

Probable malentendido que llevó a negar ayuda a los estudiantes de medicina (IFMSA-Granada): Jornadas sobre medicalización de la vida, "Dueño de mi Salud".


Granada (España) 30 de marzo de 2011.


La Universidad tiene una historia centenaria en la Europa Occidental, de búsqueda de la verdad científica con tolerancia. Este espíritu impregna a la Universidad de Granada, y en especial a la Facultad de Medicina que contó con Gracián Mexía como primer profesor y decano en el siglo XVI, y que se caracterizó ya en los albores por su tolerancia para admitir alumnos moriscos en tiempos oscuros.


En el siglo XXI los abajo firmantes no podemos menos que expresar disgusto y rechazo ante las dificultades para realizar las Jornadas “Dueño de mi salud” en las que hemos sido ponentes, los días 25, 26 y 27 de marzo de 2011.


Organizó las Jornadas IFMSA-Granada, asociación de estudiantes de Medicina legalmente constituida. Su contenido se centró en la medicalización de la vida, según una perspectiva general, del paciente, de los profesionales y del conjunto del sistema sanitario (www.duenodemisalud.wordpress.com).


El éxito de las Jornadas fue absoluto, los tres días. Por ejemplo, el sábado la sala estaba llena, con cien estudiantes, hasta las nueve de la noche. Sala ubicada en la Facultad de Derecho, en el Colegio San Pablo. Es cierto que en ese mismo Colegio se alojó la Facultad de Medicina muchos años ha. Pero no fue “voluntario” acogerse a la Facultad de Derecho sino forzado por la negativa a la utilización de la Facultad de Medicina (donde se celebró la primera sesión, el viernes por la tarde, con el mismo éxito que la del sábado). La última sesión se celebró el domingo por la mañana, en la Asociación Vecinal Los Pajaritos, por no contar con local universitario alguno.

Los estudiantes trataron por todos los medios de utilizar sus propios recursos, los de la Facultad de Medicina y los de Hospital Clínico, incluso aceptando el pago de “tasas”. Todo fue inútil, la respuesta fue siempre negativa.

Suponemos que hubo algún malentendido, pues no podemos creer ni en una negativa indiferente ni en la mala intención. Nos gustaría por ello 1/ recibir una explicación plausible, 2/ que se repare en forma conveniente a IFMSA-Granada (¡qué menos que las disculpas!) y 3/ que se emprendan acciones para impedir la repetición de tan desafortunadas decisiones.


C/C Apolonio Carabaño (Administrador, Facultad de Medicina), Carlos Ruiz Cosano (Vicedecano de Extensión Universitaria), Francisco González Lodeiro (Rector de la Universidad de Granada), Miguel Gómez Oliver (Vicerrector de Extensión Universitaria), Marciano Almohalla Gallego (Vicegerente de Recursos Humanos), Francisco Pérez Blanco (Hospital Clínico San Camilo), Ángel Concha López (Hospital Virgen de las Nieves), José Torres Hurtado (Alcalde de Granada) y Antonio Martínez Caler (Presidente de la Diputación de Granada).



FIRMADO:


Juan Gérvas. Médico general, Equipo CESCA, Madrid. Profesor Invitado de Atención Primaria de Salud en el Instituto de Salud Carlos III, Escuela Nacional de Sanidad, Departamento de Salud Internacional, Madrid. Profesor de Gestión y Organización de Atención Primaria de Salud en la Maestría de Administración y Dirección de Servicios Sanitarios, Fundación Gaspar Casal (Madrid) y Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Profesor Honorario del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad Autónoma de Madrid. Visiting Professor Department Health Policy and Management, Johns Hopkins School of Public Health, Baltimore, Maryland, USA (1991-2003). jgervasc@yahoo.es jgervasc@meditex.es

Jesús Ambel. Psicoanalista. Miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Psicólogo y Jefe de Servicio del Ayuntamiento de Granada.

Enrique Gavilán Moral. Doctor en Medicina (Universidad de Córdoba). Especialista en Medicina familiar y Comunitaria. Centro de Salud Serradilla, Extremadura. enrique.gavilan.moral@gmail.com

Juan Irigoyen. Profesor de Sociología. Universidad de Granada.


Sergio Minué Lorenzo. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. sminue21@gmail.com

Mª Dolores Navarrete Franco. Enfermera Gestora de Casos. Distrito Granada.

Javier Padilla Bernáldez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. C.S. Castilleja de la Cuesta. Sevilla. Miembro de Honor IFMSA- Spain. javithink@gmail.com

Fermín Quesada Jiménez. Médico de Familia. Centro de Salud de Cartuja. Granada.

lunes, 21 de marzo de 2011

Jornadas Dueño de Mi Salud (Granada)

No lo sabías pero cierto es que las estabas esperando. Algo intuías ya, un vacío que no se llenaba ni con las cosas que más placer te daban en el mundo (ni siquiera con berberechos, exacto), una disforia matutina inexplicada, un síndrome de Strogonoff, Sra.Strogonoff.

Te traemos, pues, el antídoto a tu anhedonia sistémica: unas jornadas. Que, dicho así, mal y pronto, con minúsculas incluidas, pareciera como si dentro no fuese a caber todo lo que hemos achuchao’ con tanto amor.

Les presentamos:




Dueño de Mi Salud
25, 26 y 27 de Marzo



En la Granada nazarí de las casas de sofás anchos, brazos abiertos y corazones malafollá. Aquí es dónde os esperamos para que vengáis (FARI mediante y sonante, o sin él) a que hablemos y escuchemos hablar sobre Medicalización, Prevención Cuaternaria, Inteligencia Sanitaria, Biomedicina, Uso y Abuso del Sistema Sanitario, Autocuidado, Salud 2.0, Enfermedad, Factor de Riesgo, y demás vichisuás. Desde la perspectiva de pacientes, médicos, cuidadores, psicoanalistas y sociólogos. Y de la mano de nombres que conocéis como: Juan Gervas, Enrique Gavilán, Javier Padilla, Juan Irigoyen, Sergio Minué, Jesús Ambel, y otros que todavía no.



más información en:

jueves, 2 de diciembre de 2010

Cual estatinas, pero para el VIH


Asombroso y sabrosón.
Enervante (pinchen aquí para relajarse).
Intentaré resumir en seis pasos para no aburrir a lxs poco convencidxs...


  1. En el artículo se nos advierte en rojo acerca del incremento de contagios de VIH y de la necesidad de nuevos métodos de profiláxis por no posibilidad de negociación ante monogamía y/o uso de preservativo de las mujeres africanas (correcto - aunque quizás sí podría invertirse el dinero de este estudio en educación, la solución y base social por excelencia).
  2. Hacemos un estudio con 936 mujeres sanas (perdón, con 428 puesto que se cerraron las sedes de estudio de Camerún y Nigeria).
  3. No se especifica por qué se lleva a cabo en África y no en un país Europeo (más barato? ah, no, qué tontada...si es que estamos investigando para dar un medicamento nuevo y eficaz a los pobres-negritos de África). Tampoco qué se llevan a cambio las mujeres SANAS participantes en este estudio de fase II...
  4. 300 mg diarios de tenofovir disoproxil fumarato (TDF) durante 12 meses vs. placebo.
  5. Resultado: No asocian a RAMs (Reacciones Adversas Medicamentosas) y destacan que hay menos infectadas en el grupo tratado con TDF aunque el grupo es muy pequeño y no es estadísticamente significativo el resultado.
  6. ¿Quién nos lo cuenta? Pues, cual cuento, Fundacion de Bill y Melinda Gates y Gilead (casualmente el laboratorio que lo distribuye).
Conclusión: huele a HUMOS estadísticos, HUMOS de interés.


  1. Vuelven a la carga con el contexto.
  2. 444 mujeres sanas tratadas con gel de tenofovir 1% y 445 mujeres sanas con placebo.
  3. Idem. Sí, pagan a las participantes, pero no sabemos cuánto.
  4. Apicación del gel a diario y en relación al coito.
  5. Resultado: gracias a, entre otros datos, unas probabilidades acumuladas preciosas, el uso de este gel relacionado al coito es eficaz para prevenir infección por VIH (y, especialmente, aunque no únicamente, para estas pobres mujeres, claro...).
  6. ¿Quién nos lo cuenta? Supuestamente no hay conflicto de intereses, pero no huele bien. Aparecen nombres que ya nos son familiares: conrad gilead lifelab.
Conclusión: huele a HUMOS estadísticos, HUMOS de interés.


  • 23 Noviembre 2010. Tour fantabuloso por África, Thailandia, Brasil y (uala!) llegamos a Estados Unidos.
  1. Abrimos NEJM y encontramos Editorial y Artículo curiosérrimos... (ambos con contexto enternecedor, aunque ahora ya hablan de "epidemia global" y de aplicación en Estados Unidos..."un estudio" allí hecho dice que la mayoría de los gays tomarían un fármaco para poder evitar ser infectados si fuera seguro y eficaz). Otra gracia es que ya no se habla sólo de gays y mujeres transgénero, también se tiene en cuenta a las mujeres heterosexuales que practiquen sexo anal, puesto que esta es la práctica que más riesgo conlleva. (Yo lo entiendo, ampliación del mercado en tiempos de crisis).
  2. Muy grande: 3324 personas, recordemos, SANAS. "En estos hombres gays y mujeres transgénero en los que se hizo el estudio, los beneficios de la preexposición profiláctica se verían maximizados y el coste del screening de infección por VIH, monitorización de función renal y seguimiento antirretroviral estaría muy bien justificado", dicen en el Editorial del NEJM.
  3. Tomaron el tratamiento 900 latinoamericanos, 849 "de raza mezclada u otras", 223 blancos, 117 negros y 62 asiáticos. Si la mayoría de la población que luego va a tener acceso a esta profiláxis en el caso de que sea eficaz será blanca, ¿por qué se utiliza a una mayoría latinoamericana y se realiza en tierras del cono sur!? ¿Por qué sólo unos 100 participantes en USA?, ¿para aparecer escrito? (Claro, tienen más riesgo... o... más barato?).
  4. Una dosis diaria de emtricitabina y TDF 245mg / 200mg se compara con grupo que toma placebo durante una mediana de 1.2 años.
  5. Resultado: las probabilidades acumuladas et al APESTAN nuevamente, pero se quedan tan panchos colocando gráficas muy monas y asegurando un 44% de reducción en la incidencia del VIH gracias a esta medicación profiláctica. Además, comentan que sí aparecieron más náuseas en los tratados que en los placebo durante las cuatro primeras semanas, pero...poca cosa... porque finalmente hubo reacciones adversas similares a los antirretrovirales que al placebo (muy lógico, claro que sí). O al menos eso dicen en las conclusiones a letra grande! En pequeño, en la discusión, reconocen (porque no les queda otra, hay datos in-disfrazables) que el efecto no fue tan bueno como la hipótesis que barajaban al principio y que los efectos secundarios (ah, pero hay? mala función renal, elevada creatinina, posibles efectos en masa ósea- y si añaden bifosfonatos a la pastilla mágica?? yo lo veo!- hepatitis? otras? aún no hay datos...) probablemente hicieron que los participantes tuvieran un seguimiento del tratamiento peor del que aparecía en aquella encuesta hecha en USA (por qué en USA, si la iban a probar unos cuantos kms más al sur... un sinsentido...). También en modo disimula advierten de las posibles resistencias al tratamiento.
  6. Y esta vez, ¿quién nos cuenta el cuento? Sucede que yo ya me emparanoio, porque casualidades de la vida parece que esta saga continuará puesto que no empezó con este estudio... Bill y Melinda Gates vuelven a la carga, junto a Merck, Gilead, Bristol myers squibb... No sé, en el artículo dicen que sólo apoyan pero que no están dentro del equipo que coordina el estudio, a mí se me ocurren muchas estratagemas para esconder lo que la gente no quiere ver...
Conclusión: huele a HUMOS estadísticos, HUMOS de interés.


  • El nombre comercial de esta última pastilla mágica es Truvada (ojeen el nombre del laboratorio, a ver si les suena tras leer esta entrada) http://www.truvada.com/

  • Nada de esto nos llamaría la atención si no fuese porque el preservativo, existe, y se ha comprobado su eficacia, es más barato y no tiene efectos secundarios (a no ser que seas alérgico al látex, para lo que también hay solución...). De hecho, como comentan en Gaceta Médica, existe como buen ejemplo un artículo español publicado en Bmj que lo comprueba, por si a alguien le quedan dudas a estas alturas de la película.


En fin, serafín, salud y tilas!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Premios 2010 a las actividades de medicalización de la sociedad

INVENCIÓN DE ENFERMEDADES Y DISEASE MONGERING,

AMARGOS (ACÍBAR) Y DULCES (MIEL)

CONCEDIDOS POR NOGRACIAS Y FARMACRITICXS [1]

Oviedo (España), Diciembre 2010

NoGracias y Farmacriticxs han instituido premios amargos y dulces sobre medicalización e invención de enfermedades (disease mongering) como forma de promover una cultura de promoción de la vida sana y de la medicina apropiada.

Los premios amargos (acíbar) señalan aquello más llamativo y que hubiéramos deseado no sucediera, aquello que nos avergüenza como profesionales sanitarios y estudiantes de medicina.

Los premios dulces (miel) marcan aquello que nos anima y da esperanza tanto por promover la mejor salud y el buen uso de los recursos como por limitar el daño de la medicalización.


PREMIOS 2010 AMARGOS (ACÍBAR):

1/ ACTIVIDAD MÁS PELIGROSA: la del Parlamento Europeo del 24 de noviembre de 2010 en que se aprueba “el derecho de los pacientes a recibir información de calidad sobre los medicamentos de receta médica”.

El responsable de este tema en el Parlamento Europeo, Christofer Fjellner (PPE, Suecia) defendió con éxito que “las compañías farmacéuticas puedan informar directamente a los pacientes pues son las que mejor conocen los productos”. Como es natural, informarán con sesgos y con el propósito de aumentar los beneficios a repartir a los accionistas, lo que muchas veces colisiona con el mejor uso de los medicamentos. Esta norma abre las puertas a la medicalización con medicamentos y deja indefensos a los pacientes individuales frente a los intereses comerciales corporativos.


2/ PERSONA MÁS IRRESPONSABLE: Margaret Chan, la Directora General de la Organización Mundial de la Salud.

Durante la pandemia de gripe A, de 2009 a 2010, la conducta de la Directora General de la Organización General de la Salud (OMS) fue en contra de los datos y hechos, y de la salud pública. Repitió los mismos errores que con la gripe aviar de 2005, pero con mayor daño para los sistemas sanitarios y la población mundial (despilfarro de recursos, pánico, descrédito de las autoridades, uso innecesario de antivirales y vacunas, etc).


3/ CAMPAÑA MÁS ABSURDA: Sanitas, por la promoción del Programa Preventivo de Salud con la campaña “Voy al médico porque no me pasa nada”.

Los “chequeos” médicos carecen de fundamento científico, como se ha demostrado repetidamente a lo largo de los cien años de su promoción. La campaña de Sanitas promueve su uso indiscriminado, y con ello provoca medicalización y una “cascada” peligrosa para la salud por los errores diagnósticos y los tratamientos innecesarios consiguientes.


4/ VÍDEO MÁS IRRELEVANTE Y EQUÍVOCO: el de la campaña Pink Energy, que promueve la autoexploración de mamas y las mamografías para prevenir el cáncer de mama con protagonistas jovencitas.

La Fundación contra el Cáncer y la compañía de pilas Energizer promueven la campaña Pink Energy para “prevenir el cáncer de mama”. En sus videos las protagonistas son jovencitas, por más que la mamografía de cribado se recomiende entre los 50 y 65 años. Además, se promociona la técnica de la autoexploración mamaria que carece de utilidad (conlleva más daños que beneficios).


5/ FRASE MÁS IRREPETIBLE: la de “volvería a hacer lo mismo”, dicha en múltiples ocasiones por la entonces Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, respecto a la gestión de la gripe A.

La gestión de la gripe A tuvo errores graves que convendría no repetir. Las autoridades sanitarias pueden equivocarse pero es exigible que aprendan de los errores, como ejercicio democrático y como mejora para el futuro.


PREMIOS 2010 DULCES (MIEL):

1/ ACTIVIDAD MÁS RACIONAL: la del grupo GripeyCalma que ante la gripe A logró transmitir a los profesionales y a la población, a través de la Red, calma, tranquilidad, hechos y ciencia.

Casi 200 bitácoras/blogs se unieron en una experiencia única en el mundo, para difundir información en la Red de forma coordinada sobre la gripe A desde septiembre de 2009 a mayo de 2010. Sin patrocinio alguno y de forma voluntaria y científica, el grupo logró cambiar conductas de profesionales y pacientes y evitar el pánico a que inducían las autoridades y los medios de comunicación.


2/ PERSONA MÁS RESPONSABLE: Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de Salud Pública de la Universidad de Alicante.

Desde 2007 Carlos Álvarez-Dardet ha sido la cabeza visible y principal promotor de la campaña por una moratoria de la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano. Dicha vacuna es de efectividad dudosa y lo científicamente racional sería no introducirla ni promoverla hasta que contemos con mejor información.


3/ CAMPAÑA MÁS RACIONAL: la permanente actividad de la revista feminista Mujer y Salud (MyS), especialmente en torno a los cribados y las vacunas en las mujeres.

La revista Mujer y Salud está dirigida por Leonor Taboada, quien forma parte del Consejo de Redacción con Carme Valls, Monserrat Cervera y Margarita López. Desde 1996 promueve la difusión de conocimiento científico sobre la salud de la mujer y combate su medicalización. Está editada por el Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CaPS), de Barcelona.


4/ VÍDEO MÁS RELEVANTE Y OPORTUNO: “Campanas por la gripe A” (entrevista con Teresa Forcades, por Alicia Ninou, Alish).

La periodista independiente Alicia Ninou ha realizado una serie de entrevistas para la serie “La gripe A o el marketing del miedo”. Destaca por su popularidad e impacto tranquilizante la entrevista realizada a Teresa Forcades, que llevó a toda España el mensaje de que la gripe A no era la epidemia terrible que se anunciaba en el verano/otoño de 2009.


5/ FRASE MÁS REPETIBLE. “La profesión médica está en crisis e intoxicada por los departamentos de marketing de los laboratorios”, de Ray Moynihan.

El periodista y profesor australiano Ray Monyhan desarrolló el concepto de “disease mongering”, y ha publicado en revistas científicas acerca de este fenómeno de invención de enfermedades y de medicalización de la vida. La frase citada ha salido publicada tanto en el Bristish Medical Journal, en inglés, como en el periódico Público, en español. Con ella se sintetiza el conocimiento acerca de la extrema influencia de la industria, que lleva a crisis y a la pérdida del norte de la profesión (el abandono del principio básico del “primun non nocere”, primero no hacer daño).



Declaración de conflictos de intereses.

Tanto NoGracias como Farmacriticxs cuentan con asociados y simpatizantes que forman parte activa de los movimientos contra la medicalización de la vida, como la implantación de la vacuna contra el virus del papiloma humano, la pandemia de gripe A, los cribados sin fundamentos o los chequeos.




[1] NoGracias y Farmacriticxs son, respectivamente, organizaciones de profesionales sanitarios y de estudiantes de medicina que promueven el mejor uso de los recursos sanitarios y sobre todo de los medicamentos a través del fomento de las “actividades y formación libres de humos industriales/empresariales” (“patrocinio cero”). Apoyan la independencia, proporcionalidad, transparencia, ética profesional, la clínica de calidad, la salud pública y el compromiso con el sistema sanitario. Para saber más de Farmacriticxs, Sara Calderón (sarakalde@gmail.com), Ana Cuadrado (anyta7cc@gmail.com) y June Udaondo (medikutxa@gmail.com); para saber más de NoGracias y de los Premios Medicalización 2010, Carlos Ponte (carponte@gmail.com) y Juan Gérvas (jgervasc@meditex.es).

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿POR QUÉ SER MÉDICO SI YA HAY INTERNET?


http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2010/09/por-que-ser-medico-1c2ba-medicina-sept-2010.pdf

Gracias Dr. Gérvas!

CARTA ABIERTA

A UNA ESTUDIANTE DE PRIMERO DE MEDICINA1


Juan Gérvas


Médico general, Equipo CESCA, profesor honorario Departamento de Salud Pública, Universidad Autónoma de Madrid

jgervasc@meditex.es www.equipocesca.org


Los buscadores de Internet permiten acceder al diagnóstico y al tratamiento de gran parte de las dolencias que nos afligen. Al teclear los signos y síntomas se obtiene una aproximación que puede ser más cierta que la que nos ofrezca un médico de “carne y hueso”.

¿Sobramos, pues, los médicos?

Intentaré demostrarte, querida alumna, que no, que los médicos seríamos necesarios incluso aunque la inteligencia artificial pudiera sobrepasar la prueba de Turing. Por cierto, entra en Internet y lee sobre Alan Turing, su vida y su “prueba”. Turing pereció en cierta forma por ser homosexual, en un periodo después de la Segunda Guerra Mundial en que los médicos definíamos la homosexualidad como enfermedad. Una muestra del abuso médico con sus graves consecuencias en las vidas de los pacientes y de las sociedades. La homosexualidad es todavía delito con pena de muerte en algunos países, es pecado en otros muchos, es enfermedad en varios y “desviación de la normalidad” en muchísimos. Los médicos no somos ajenos a estos disparates que hoy continúan por otros caminos; el sexo y la actividad sexual son fuente de ingresos para muchos proxenetas (lee, que te interesará, el libro de Ray Moynihan y Bárbara Mitzes “Sex, lies and pharmaceuticals. How drug companies plan to profit from female sexual dysfunction”).

Creer en las tecnologías como solución al sufrimiento y al temor a la muerte es insensato. Las tecnologías sólo ayudan, desde el fonendo a la anestesia, desde las vacunas a la morfina, desde la mejor forma de organización a la mejora en la transmisión de conocimientos. Pero no hay solución al agobio de vivir, no hay respuesta científica al miedo a la muerte. La religión puede ofrecer vida eterna o transmigración, la medicina no. El dolor siempre nos acompañará; el sufrimiento es parte de la vida. Decía el clásico “¿Murió? No; acabó, que cuando nació comenzó a morir”. Las tecnologías no pueden ofrecer ni la compasión, ni la empatía, ni la piedad que puede dar a manos llenas un médico científico y humano, el “sanador” que fuimos y debemos ser.


Complejidad humana

Tenemos un cerebro que no nos merecemos. Cuando lo estudies, querida alumna, no dejes de maravillarte de su complejidad. Sorpréndete, por ejemplo, con el estudio de la visión. Va desde la embriología a la anatomía del ojo y de los nervios ópticos (con su lugar protegido en el cráneo y cara) y a su función, con la retina como “extensión” del propio cerebro que se asoma al exterior y que ya “interpreta” las radiaciones del espectro visible. No olvides que ni en la corteza visual ni en ninguna parte del cerebro hay una “pantalla” ni la representación de hologramas. ¡Y sin embargo vemos!

Gobernar el cerebro humano es complejo. Quizá por ello las drogas son parte de todas las culturas. En las nuestras las drogas legales son muchas: cafeína, teína, nicotina, etanol, tranquilizantes, somníferos, ansiolíticos, codeína y otras. Sobrevivimos con ellas y con los ritos socialmente aceptables para su uso en común (bodas, fiestas, romerías, celebraciones, sobremesas, etc.) o en solitario (“no duermo, doctor, y esa píldora me ayuda a dormir; no es como los drogadictos, que lo quieren porque sí, es que la necesito, ¿sabe?”). Con todo, al final surgen los celos, la frustración, la angustia de vivir, la desazón, el arrepentimiento, los recuerdos desagradables, la envidia y otros cien sentimientos que nos hacen infelices, incluso en medio de la opulencia de los países desarrollados.

Nos movemos entre Eros y Tánatos, ambos relacionados con la noche, ambos lamentablemente asociados a lo obscuro. Pasamos del “caca, culo, pedo, pis” al “polla, coño, polvo” y volvemos al comienzo en la vejez. Es un breve recorrido al que nos obliga la materia que forma nuestros cuerpos (“nacer, crecer, reproducirse y morir”). Y que no sabemos ni cómo se transforma en inteligencia ni como en piedad. La disección del cerebro ciertamente no permite descubrir el alma pero tampoco el amor. Y amor buscamos todos, y pocos somos los afortunados en querer a quien nos quiere. Nadie puede prometer “amor” a la especie humana. Tampoco “salud”.

La salud se puede promocionar, se puede cuidar, se puede proteger, pero la salud es un bien que nadie puede asegurar. La Ley de Hierro de la Epidemiología se cumple siempre, y muere todo el que nace. Podemos evitar algunas enfermedades, podemos retrasar algunas muertes, pero cada enfermedad y cada muerte es distinta según el individuo al que le afecte. No seas, querida alumna, “idealista”. Sé “empirista”. Las enfermedades son estados cambiantes mal definidos que cada paciente vive de forma personal. “No hay enfermedades sino enfermos” es un lema clave para el médico. Y es una verdad científica que explica bien el empirismo, no el idealismo. El empirista cree en lo que ve, en enfermos, no en enfermedades.

Mucho sufrimiento humano tiene su origen (“la causa de la causa”) en los determinantes de salud, sobre todo en la injusta distribución de la riqueza. Así, son variados los ejemplos que demuestran que “unos escupen sangre para que otros vivan mejor”. Sirve el caso del algodón, cuyos subsidios en los EEUU (para menos de veinte mil agricultores-empresarios) conllevan competencia desleal al algodón de mejor calidad de países pobre como Malí que, por consecuencia, ven perder cosechas, desplazar poblaciones y morir a muchos.

Comprender la complejidad humana exige del médico “salir de la medicina” y pasearse por los mundos de la economía, de la antropología y de la sociología, cosa que te recomiendo hagas como parte de tu formación (“el médico que sólo medicina sabe, ni medicina sabe”).


Complejidad social

Si los seres humanos somos complejos, ¡qué decir de nuestras sociedades!. En la visita de un marciano quizá lo que más le llamase la atención sería el lenguaje. Probablemente el marciano terminaría estudiando lingüística para intentar entender a los humanos. En cierta forma parece que somos “seres para el lenguaje” como cuando estudies genética, querida alumna, te parecerá que nuestro destino es ser complejos “portadores de genes”. El lenguaje nos permite establecer clasificaciones y códigos. El lenguaje es una interpretación del mundo que al tiempo facilita las relaciones humanas y limita nuestra visión global. Pensamos lo que somos capaces de expresar. Lo que no expresamos afecta al sistema límbico, que estudiarás querida alumna como una maravilla mal comprendida todavía, una maravilla que influye en el mundo de tus emociones, tan conectado al sistema olfativo.

Gran parte del tiempo de tu aprendizaje se dedicará a la adquisición de un lenguaje médico, al dominio de la jerga sanitaria. Esa lengua te ayudará a conectar con tus pares, a formar parte de una tribu, la tribu en que nos integramos los “sanadores”. Emplea dicha lengua a favor del paciente, no en su contra (de hecho, el consejo debería ser general, “nunca estés en contra del paciente”). Por otra parte, no dejes que te vacunen con esa lengua contra la “escepticemia” (es escepticemia una enfermedad de baja contagiosidad contra la que se vacuna a los estudiantes en las facultades de medicina).

Las sociedades se dotan de normas que nos son más que “instituciones”, acuerdos que en general respetamos. Por ejemplo, nos parece mal a todos que los médicos se entreguen con armas y bagajes a las industrias, de forma que sean los intereses de los accionistas, y no las necesidades de los pacientes y de la sociedad, los que guíen las decisiones médicas. Hay organizaciones que buscan promover relaciones transparentes, proporcionales e independientes con las industrias. En España “Nogracias”, y en el mundo HealthySkepticism. Los estudiantes no son ajenos a estos movimientos, y bien lo demuestra en España el desarrollo de Pharmacriticxs por los estudiantes de IFMSA y en algunos países la implantación del movimiento “facultades de medicina transparentes” que promueve la declaración de intereses y de compromisos con las industrias de todos los profesores, y la erradicación de material promocional de las aulas y espacios docentes. En lo práctico, por ejemplo, cuando vayas a oncología pregunta querida alumna a los médicos por sus ingresos económicos por la “participación en ensayos clínicos de sus pacientes”.

En Georgia se ha descubierto un cráneo prehistórico con la dentadura desgastada. Sin dientes no se podía vivir en aquellos tiempos en que no existía ni el arte de cocinar ni el simple hervir los alimentos. Ese cráneo demuestra el cuidado que recibió su dueño, la atención y la piedad de los que fueron sus contemporáneos. Con el tiempo, las sociedades desarrolladas han organizado un sistema sanitario y unas prestaciones sociales que facilitan el ejercicio de esa piedad y atención como parte de la justicia (no de la caridad). En todos los países desarrollados, con la notable excepción de los EEUU, existe un sistema sanitario público que ofrece atención según necesidad, no según capacidad de pagar. Público, querida alumna, significa “financiación pública”. El sistema sanitario español es una anomalía entre los sistemas sanitarios públicos mundiales. Ningún otro tiene estos ejércitos de médicos asalariados en los hospitales y en los centros de salud (sólo se ven en Finlandia, Portugal y Suecia). Los más habitual (desde Canadá a Nueva Zelanda, desde Austria a Noruega, desde Italia a Japón) es el médico como profesional independiente, lo que no significa que el paciente tenga que pagar por sus servicios.

En España, además, el sistema sanitario público es poco público, pues lo privado casi cubre el 30% del gasto sanitario total. En la práctica eso explica que las bocas de los ricos se puedan distinguir perfectamente de la de los pobres, pues la odontología está muy pobremente cubierta en España. La pobreza es un determinante de salud (“causa de la causa”), y lo es para el acceso al sistema sanitario y para la prestación de cuidados tras acceder a los mismos.

Es importante que comprendas la organización del sistema sanitario, su financiación y las políticas que sustentan las distintas opciones. Nada es casual, y serás médico en una determinada cultura y un contexto social que conviene entiendas.


La respuesta al dolor y al sufrimiento

El médico primero fue el chamán, el brujo de la tribu, el individuo capaz de ofrecer consuelo al que sufría. Consuelo espiritual a través de hechizos y rituales y consuelo físico a través del uso de medicamentos y de otras técnicas, como arreglo de fracturas y luxaciones, amputaciones y demás. Este individuo fue probablemente el primer miembro de la tribu que consiguió no tener que cazar para comer, pues otros lo hacían para él, en pago a sus servicios. Hay quien sostiene que eso mismo logró, y puede estar en el origen de los médicos, la comadrona, la mujer que atendía en el parto de las otras, la que sabía cómo abortar cuando se quería. Esta interpretación cuadra más con lo políticamente correcto, pero me temo que somos más herederos del “listo” de la tribu que de la comadrona.

Con los años aparecen el médico de los ejércitos y el que atiende a los pobres, ambos pagados por salario, mientras los médicos de los “libres” eran pagados por acto. En España, Alfonso X El Sabio ya estableció que “el físico” probara su formación y que fuera admitido por los otros físicos de la localidad, como forma de reconocer su valía y capacidad. Este físico era médico general, cirujano y dentista, y hasta farmacéutico. También en España, los gremios desarrollaron en la Edad Media el pago por capitación (“la iguala”, a un tanto por cada miembro del gremio, para asegurar la atención a minusválidos, viudas y huérfanos).

A finales del siglo XIX, el desarrollo de la ciencias químicas, físicas y biológicas y del capitalismo hicieron posible el florecimiento de las especialidades; algunos médicos se dedicaron a campos muy concretos, como pediatría o ginecología y existía una clase media y alta que podía pagar por sus servicios. La especialización ha crecido imparablemente y en el siglo XXI ha llegado a ignorar que “el todo es más que la suma de sus partes”, muy cierto respecto a las personas. Los especialistas cada vez son más cíclopes de un sólo ojo; ojo que por lo preciso ya no es lupa ni microscopio óptico sino microscopio electrónico, peligroso cuando se aplica fuera de su área de conocimiento. De ahí la necesidad de combinar saberes de médicos generales y de médicos especialistas.

Los médicos contamos con el fervor de la sociedad, como se demuestra de continuo en las encuestas donde, por cierto, los políticos salen siempre despreciados socialmente. Son un ejemplo a no imitar. Lo que importa, pues, es la meritocracia, el valor de lo que los médicos saben y hacen. Ello lleva a los pacientes a nuestras consultas y a entregarse en cuerpo y alma en la esperanza de la curación o del alivio a sus males. Los médicos traspasamos casi sin darnos cuenta las barreras de la piel y del alma y conviene que no abusemos de ese poder. Es infrecuente el abuso sexual en las consultas, por ejemplo, pero existe; no lo olvides querida alumna pues sirve de indicador de abusos más frecuentes que rompen el deber del secreto médico y el derecho a la confidencialidad del paciente.

Los médicos tenemos un poder limitado, finito. Hay casi magia en nuestras consultas (por ejemplo, en la mía cuando una crema de anestesia local me permite extirpar sin dolor un nevus, o cuando un pegamento me permite “suturar” una herida sin utilizar puntos, o cuando un medicamento logra eliminar el dolor en un paciente terminal), pero no somos magos sino simples sanadores. Tampoco somos científicos, sino utilizamos la ciencia para discernir lo verdadero de lo falso (y la filosofía para distinguir lo importante de lo irrelevante). No seas maga, querida alumna, pero tampoco científica en falso. Por ejemplo, nunca creas que la estadística es ciencia ni que “salvas vidas”. Ni creas en la “resucitación cardiopulmonar” (es simple “reanimación”).

Los médicos solo prolongamos vidas. Insisto, todo el que nace muere. Al que libramos hoy de la muerte por enfermedad vacunable puede mañana matarlo irónicamente el hambre. Por ello es importante preguntarse por la calidad de vida que logra la prolongación de la misma. Pregunta crítica en estas sociedades occidentales en que crece sin cesar la muerte por suicidio.

No basta con “salvar vidas”. Importa la calidad de vida que seguirá a nuestra acción. La vida no es “el bien supremo”. A veces vivir es peor que morir, como bien demuestran las opiniones de los padres de algunos niños de “bajo peso al nacer”, que creen que el resultado sanitario al cabo de los años ha sido peor que la muerte. Hablar de vida y de las consecuencias de los actos médicos es también hablar de la eutanasia y también del aborto voluntario. No cabe la negativa ni la “objeción de conciencia” indiscriminada, sino la respuesta humana, piadosa y científica. Todo aborto, voluntario o espontáneo, provoca una conmoción en la mujer. Todo aborto voluntario es un fracaso sanitario y educativo, un fracaso en la evitación de los embarazos no deseados.

El aborto voluntario se suele discutir en su legalización, pero poco se discute acerca del “síndrome del barquero” que retiene su realización en clínicas, por ginecólogos, y frecuentemente con métodos quirúrgicos. Los métodos más cercanos y humanos, con medicamentos y en casa, existen hace décadas pero todavía son una excepción. El “síndrome del barquero” explica que no se utilicen las posibilidades de la tecnología para lograr “máxima calidad, mínima cantidad, tecnología apropiada y tan cerca del paciente como sea posible”. La tecnología tiene su paralelo literario en el anillo del “Señor de los Anillos”; su posesión ciega a los médicos y el poder que da se emplea en propio provecho.

Sé comprensiva y piadosa con los pacientes, ponte en su lugar, admítelos como son. No te conviertas en su amiga, ni seas médico de tus amigos, ni de tus familiares. Respeta las creencias de tus pacientes, sean creer en Escrivá de Balaguer, en Shiva o en el Diablo; respeta también sus vivencias, sean de drogadictos o de adictos al trabajo o al sexo, o ludópatas sin más; aprecia al mahometano como al judio, al protestante como al agnóstico. Los pacientes son frágiles como personas, se sienten amenazados en su trayecto vital; muchas veces no saben cómo re-organizar sus vidas ni cómo enfrentarse a la minusvalía y a la muerte. Pregunta al paciente cómo quiere ser tratado, si de tú o de usted, si como Doña Francisca, o Sra. García, o Pepita sin más. Averigua lo que quiere saber de su enfermedad y da cumplimiento exquisito y prudente a sus deseos.


Ser médico en el siglo XXI

Nadie que estuviese en la charla que generó este texto (14 de septiembre de 2010) llegará al final del siglo XXI. Sin embargo, las sociedades desarrolladas creen poder cumplir el deseo de Gilgamesh, y lograr el acceso a la fuente de la eterna juventud. Cegados por la magia de la medicina ignoran como Gilgamesh el consejo de Siduri, la tabernera del Mar de la Muerte, y prefieren buscar hoy el incierto bien futuro amargando el cierto bien presente. Lo amargan con la “pornoprevención”, ese deseo inmoderado de evitar todo daño, todo sufrimiento, todo dolor y hasta la muerte. Tenemos las poblaciones más sanas y envejecidas de toda la historia de la Humanidad; es un éxito social y médico haber logrado tal capital de salud. Pero la consecuencia práctica es el miedo a la pérdida de la salud, el miedo a la angustia del envejecer, el miedo a morir. Así, se da una paradoja que convierte en enfermos a sanos, sólo por practicar una prevención que se ha convertido en peligrosa a base de pruebas, indicaciones y medicamentos. No es extraño que en los EEUU la actividad de los médicos sea la tercera causa de muerte.

Gran parte de tu actividad como médico del siglo XXI, querida alumna, tendrá que dedicarse a la “prevención cuaternaria”. Es decir, a evitar los daños que causa la actividad médica. Especialmente, a evitar la actividad médica innecesaria, por cuanto toda actividad médica (necesaria o innecesaria) conlleva efectos adversos y daños. Sólo algunas actividades médicas ofrecen más beneficios que daños. Algunas actividades claramente ofrecen más daños que beneficios, como los chequeos (ginecológicos, del niño sano, laborales, a ancianos, y demás).

La prevención cuaternaria es en el siglo XXI la expresión del viejo principio de la medicina “primum non nocere” (primero no hacer daño, primero no complicar más las cosas). Por supuesto, los médicos hacemos mucho bien, inmenso bien, pero a veces hacemos daño evitable. A veces hacemos daño sin necesidad, a veces nos domina la “malicia sanitaria”. Es fundamental, querida alumna, que logres hacer mucho más bien que mal, que cuando te jubiles puedas decir que el bien que hiciste compensa sin duda el mal que causaste. Practica, pues, la prevención cuaternaria.

Recuerda los dos fines de la medicina en que se resume el Informe Hastings: evitar el sufrimiento médicamente evitable y ayudar a morir con dignidad. Para ello prevenimos enfermedades, ayudamos a curarlas, consolamos siempre y procuramos la rehabilitación si queda minusvalía. Para ello atendemos al paciente terminal de forma que no tenga ni dolor, ni angustia, ni insomnio, ni ascitis, ni edemas, ni estreñimiento, ni vómitos, ni otros signos y síntomas que impidan que muera en paz y con dignidad. Evita, sobre todo, las muertes innecesariamente prematuras y médicamente evitables, como la muerte por apendicitis o por tétanos. En lo que sea posible, evita las muertes de causa médica, como las provocadas por el consejo de “dormir boca abajo” a los bebés en los años ochenta y noventa del pasado siglo, o las causadas por las hormonas administradas a las mujeres climatéricas, o las consecuentes al sobreuso de la radiología.

Cúrate a ti misma. Lo registra Lucas, el médico evangelista, respecto al rechazo de Jesús por sus conciudadanos de Nazaret. “No hay profeta en su tierra”, dijo también en esa ocasión. Lo de “médico cúrate a ti mismo” debes aplicártelo, querida alumna, es su amplio sentido de cuidar de ti misma, de conocerte a ti misma, de analizarte a ti misma, de considerar en ti lo que has de aplicar a los pacientes, de ser primero contigo humana y piadosa para poderlo ser con tus compañeros y pacientes. Eso incluye las consideraciones éticas que te ayuden a elegir el mejor curso posible de acción en cada paciente y situación.

Estudia, estudia mucho, estudia como una bruta, pero no dejes de leer poesía, de intentar ser feliz, de ir al cine, de bailar, de hacer deporte y de observar y analizar la deriva social, política y económica de tu sociedad; no dejes de disfrutar del amor, de la familia, del sexo, de los amigos y de la vida en general.

Un médico es un profesional altamente cualificado que precisa estudiar y formarse toda la vida, capaz de tomar decisiones rápidas y generalmente acertadas en situaciones de gran incertidumbre. Te convertirás en médico sin darte cuenta, a base de estudiar mucho y de ejercer un escepticismo sano (¡ojala te haya contagiado mi “escepticemia”!). Duda; duda incluso de esto que lees. Documéntate si es posible con los estudios originales iniciales y forma tu propia opinión. No sea nunca cínica, no admitas “la cultura de la queja”; no te quejes, actúa. Tolera la incertidumbre clínica, pero no seas imprudente. No aceptes “la tiranía del diagnóstico”; no te empeñes en diagnosticar pues el diagnóstico es sólo una ayuda para la decisión y se puede decidir sin diagnóstico y con acierto.

Sé optimista, hay miles de razones.

Recuerda que ninguna universidad española está entre las mejores del mundo (ni el grupo de las diez mejores, ni en el de las cien mejores, ni en el de las doscientas mejores). Visita, si te es posible, otras universidades mejores; por ejemplo, la de Maastricht (Holanda), donde el estudiante de medicina de primero tiene por tutor y guía desde el primer día a un médico general y va al hospital y a la facultad a completar su formación. O a la universidad de Tampere (Finlandia), o a la de York (Reino Unido), o a la de Otawa (Canadá) o a la de Queensland (Australia).

Viaja, es una forma de madurar.

Hoy Internet es una ventana abierta al mundo, asómate a ella. Entra en contacto con quienes te pueden ayudar, forma parte de “colegios invisibles” que comparten conocimientos y reconocimientos.

En resumen, evita muertes evitables y promueve vidas con calidad, no hagas que Quevedo tenga razón en su soneto:


MÉDICO QUE PARA UN MAL QUE NO QUITA,

RECETA MUCHOS2


La losa en sortijón pronosticada

y por boca una sala de viuda,

la habla entre ventosas y entre ayuda,

con el “Denle a cenar poquito o nada”.


La mula, en el zaguán, tumba enfrenada;

y por julio un “Arrópenle si suda;

no beba vino; menos agua cruda;

la hembra, ni por sueños, ni pintada.


Haz la cuenta conmigo, dotorcillo:

para quitarme un mal, ¿me das mil males?

¿Estudias Medicina o Peralvillo?


¿De esta cura me pides ocho reales?

Yo quiero hembra, vino y tabardillo,

y gasten tu salud los hospitales.



NOTA IMPORTANTE

Este texto se distribuye bajo licencia Creative Commons by-nc-sa 3.0, por lo tanto se puede distribuir libremente y re-elaborar a condición de citar al autor, no utilizarlo para fines comerciales y mantener el producto subsiguiente bajo este mismo tipo de licencia (licencia completa) .


NOTA PARA MI QUERIDA ESTUDIANTE

Lee más sobre este tema y autor en www.equipocesca.org donde hay publicaciones sobre Gilgamesh (“Falsas promesas de eterna juventud en el siglo XXI. Gilgamesh redivivo”) y sobre el idealismo/empirismo (“Enfermedad: ciencia y ficción”), por ejemplo.

Sobre todo, complementan este texto “Los territorios ignotos de nuestra mente” (sobre las razones para ser médico) http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2009/10/por-que-ser-medico-2009-final.pdf e “Información al paciente sobre su médico” http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2009/03/triptico-consulta-gervas.pdf

Relee de vez en cuando este texto y los que le complementan y añade y corrige lo que convenga para construir tu propio ideario, credo y utopía.



1Este texto resume la charla a los estudiantes de primero de medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, el 14 de septiembre de 2010. Fue organizada por IFMSA-SPAIN de la Autónoma (AIEME-UAM). IFMSA es la International Federation of Medical Students Associations.

2Los médicos solían llevar joyas ostentosas (“sortijón”), iban en mulas bien enjaezadas que dejaban en la entrada de la casa (zaguán) del enfermo y recetaban ventosas y “ayudas” (laxantes). Peralvillo es localidad manchega donde se cumplía cruel sentencia de muerte a saetazos. Tabardillo es alegría desordenada, y persona tal.